¿Qué es la viruela del mono y cómo evitar su contagio?

El primer caso de este virus en Latinoamérica se presentó en Buenos Aires, Argentina

La pandemia de la COVID-19 aún no ha llegado a su fin. Sin embargo, ya apareció un nuevo virus que pone en alerta a la población mundial a medida que se van presentando nuevos casos de contagios, la viruela del mono.

¿De dónde viene el virus?

Este virus no es nuevo, en el país africano, Nigeria, se dan los casos más frecuentes de viruela del mono. Solo entre 2017 y el 2022 se registraron 558 casos y ocho muertes provocadas por el virus.

Lo que ha provocado alerta en la población es este brote inusual y sin precedentes que sorprendió a científicos que se especializan en el virus. Para la comunidad científica, cuando un virus cambia su comportamiento, es sinónimo de precaución.

¿Cómo ataca este virus que a la fecha tiene más de 90 casos confirmados a nivel mundial?

El contagio de la viruela del mono suele darse cuando el humano entra en contacto físico en zonas selváticas y con animales contaminados. Los contagios entre humanos es algo inusual. Sin embargo, no son imposibles, como lo estamos viendo en la actualidad.

Para que la transmisión del virus entre humanos se dé, tiene que existir vínculos estrechos con la persona portadora del virus. Se puede dar por contacto con líquidos, las mucosas, las lesiones que se producen como resultado de la enfermedad, excreciones o la saliva.

¿Cómo evitar su contagio?

Sin lugar a duda, el contacto físico estrecho con otro paciente es el factor de riesgo más importante para contraer la infección. Como se dijo antes, este es un virus conocido, y existen vacunas y tratamientos. Los casos que se observan, son en su mayoría de personas que no fueron inoculadas.

Aunque suele presentarse como una enfermedad leve, se debe tener mayor precaución en el caso de niños pequeños, gestantes y personas con sistemas inmunológicos débiles.

Fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de espalda, escalofríos, agotamiento y ganglios linfáticos inflamados, son algunos de los síntomas que suelen aparecer antes de que las erupciones en la piel se pronuncien. Por ello, de presentar alguna sintomatología, se debe acudir al médico y aislarse para evitar transmitir la enfermedad.

Especialistas en salud, como el Dr. Elmer Huerta, afirman que este, no será un virus que provoque una pandemia como la de la COVID-19, pues es una enfermedad más fácil de controlar. Al detectar los síntomas, sobre todo, los visibles como las erupciones, se puede poner al paciente en cuarentena hasta su recuperación.

Evitar el contacto físico estrecho y mantener una higiene adecuada son claves para evitar el contagio.