Colombia: monjas torturaban a niño de 9 años y causaron heridas en su miembro viril

Religiosas amarraban con cabello humano el pene del menor de edad evitando que miccioné por días, causándole una infección orinaría.

Un niño de tan solo 9 años tenía el pene atado con cabello humano para no orinar y también fue azotado con ramas de ortiga, según sus familiares en Bogotá (Colombia), un caso que conmocionó al país.

Los abusos presuntamente ocurrieron en el hogar Monserrate, administrado por monjas y ubicado en el municipio de Chocontá, en el departamento de Cundinamarca, cerca de Bogotá, dijo a radio FM Paola Morales, tía del menor que denunció el caso a la fiscalía.

"El menor estaba internado en un internado de monjas en Chocontá desde hace 7 meses y el día 15 de diciembre lo recogimos porque le dieron vacaciones para estar en familia en navidad, el niño empezó a llorar y a sentir un fuerte dolor, el niño fue revisado por la mamá y se evidenció que su pene estaba inflamado y morado", indico Morales.

Explicó que cuando el menor fue llevado al médico y se le quitaron los hilos y el cabello humano con los que estaba amarrado su pene, estos al menos estaban amarrados unos 10 días "diez días sin poder orinar".

Eso se "debía a que le habían amarrado el pene para que no se orinara, lo que también le provocó una infección en la vejiga".

El procedimiento fue muy doloroso porque el pelo le cortó la piel y tenía heridas profundas que se infectaron y ahora está recibiendo apoyo psicológico.

"Se evidencia más maltrato físico, como baños donde le pegaban con ortiga que lo picaban y le ardían en la piel y otras cosas como pararlo muy temprano sin ropita a aguantar frío por más de dos horas a la madrugada, es lo que el niño nos pudo comunicar", comento la tía.

También afirmó que la madre del niño lo llevó a este internado porque tenía buenas referencias y que allí podrían ayudarlo a superar problemas de conducta y lenguaje, así como a progresar académicamente.

"Los médicos hallaron que el pene de mi hijo estaba amarrado con cabellos largos de una persona. Habían amarrado su miembro desde la base y eso le impedía orinar", señalo la mamá del menor al diario El Tiempo.

¿Negligencia de los padres o niño amenazado?

En el momento de la inscripción, las monjas le dijeron que solo podían visitarlo cada seis meses y que una vez a la semana podían comunicarse con el niño por teléfono. El menor también dijo que un maestro les había dado "coscorrones y palmadas en la cabeza", y que a él y a otros niños los castigaba pegándoles con ramas.

En vista de las denuncias sobre este caso, el Gobernador de Cundinamarca, Nicolás García, ordenó una visita de inspección al internado por parte de funcionarios de las secretarías de Desarrollo Social y Salud, a fin de verificar las condiciones de los menores.

Mientras tanto, la fiscalía también inició una investigación con expertos en cuestiones de la infancia. "Esto no se puede quedar así. Deben investigar qué más vejámenes han sufrido los niños que se encuentran allí", indico la madre del niño.